Bayeta de tela sin tejer

Fabricación de no tejidos…

Las telas no tejidas se definen, en términos generales, como estructuras de láminas o telas unidas entre sí mediante el enredo de fibras o filamentos (y mediante la perforación de películas) de forma mecánica, térmica o química. Son láminas planas y porosas que se fabrican directamente a partir de fibras separadas o de plástico fundido o película de plástico. No se fabrican tejiendo o haciendo punto y no requieren la conversión de las fibras en hilo.
Los no tejidos pueden ser un tejido de vida limitada y de un solo uso o un tejido muy duradero. Los tejidos no tejidos ofrecen funciones específicas como la absorbencia, la repelencia a los líquidos, la resiliencia, la elasticidad, la suavidad, la resistencia, la ignifugación, la lavabilidad, la amortiguación, el filtrado, las barreras bacterianas y la esterilidad. Estas propiedades se combinan a menudo para crear tejidos adecuados para trabajos específicos, logrando al mismo tiempo un buen equilibrio entre la vida útil del producto y el coste. Pueden imitar el aspecto, la textura y la resistencia de un tejido, y pueden ser tan voluminosos como los acolchados más gruesos.

¿es lavable la tela no tejida?

La tela no tejida es un material similar a un tejido hecho de fibra cortada (corta) y fibras largas (largas continuas), unidas entre sí mediante un tratamiento químico, mecánico, térmico o con disolventes. El término se utiliza en la industria de fabricación textil para designar a los tejidos, como el fieltro, que no son ni tejidos ni de punto[1]. Algunos materiales no tejidos carecen de la suficiente resistencia si no se densifican o refuerzan con un soporte. En los últimos años, los no tejidos se han convertido en una alternativa a la espuma de poliuretano[2].
Las telas no tejidas se definen, en términos generales, como estructuras de láminas o bandas unidas entre sí mediante el enredo de fibras o filamentos (y mediante películas perforadas) de forma mecánica, térmica o química. Son láminas porosas planas o empenachadas que se fabrican directamente a partir de fibras separadas, plástico fundido o película de plástico. No se fabrican tejiendo o haciendo punto y no requieren la conversión de las fibras en hilo. Normalmente, se utiliza un cierto porcentaje de telas recicladas y materiales a base de aceite en las telas no tejidas. El porcentaje de telas recicladas varía en función de la resistencia del material necesario para el uso específico. Además, algunas telas no tejidas pueden reciclarse después de su uso, si se les da el tratamiento y las instalaciones adecuadas. Por esta razón, algunos consideran que el no tejido es un tejido más ecológico para ciertas aplicaciones, especialmente en campos e industrias donde los productos desechables o de un solo uso son importantes, como hospitales, escuelas, residencias de ancianos y alojamientos de lujo.

Tela hilada

La tela no tejida es un material similar a un tejido hecho de fibra cortada (corta) y fibras largas (largas continuas), unidas entre sí mediante un tratamiento químico, mecánico, térmico o con disolventes. El término se utiliza en la industria de la fabricación de textiles para designar tejidos, como el fieltro, que no son ni tejidos ni de punto[1]. Algunos materiales no tejidos carecen de la suficiente resistencia si no se densifican o refuerzan con un soporte. En los últimos años, los no tejidos se han convertido en una alternativa a la espuma de poliuretano[2].
Las telas no tejidas se definen, en términos generales, como estructuras de láminas o bandas unidas entre sí mediante el enredo de fibras o filamentos (y mediante películas perforadas) de forma mecánica, térmica o química. Son láminas porosas planas o empenachadas que se fabrican directamente a partir de fibras separadas, plástico fundido o película de plástico. No se fabrican tejiendo o haciendo punto y no requieren la conversión de las fibras en hilo. Normalmente, se utiliza un cierto porcentaje de telas recicladas y materiales a base de aceite en las telas no tejidas. El porcentaje de telas recicladas varía en función de la resistencia del material necesario para el uso específico. Además, algunas telas no tejidas pueden reciclarse después de su uso, si se les da el tratamiento y las instalaciones adecuadas. Por esta razón, algunos consideran que el no tejido es un tejido más ecológico para ciertas aplicaciones, especialmente en campos e industrias donde los productos desechables o de un solo uso son importantes, como hospitales, escuelas, residencias de ancianos y alojamientos de lujo.

Maquinaria para telas no tejidas

Aunque las industrias de los no tejidos y del textil comparten una herencia común, la industria de los no tejidos ha crecido hasta presentar una amplia gama de productos basados en fibras y polímeros de ingeniería que son impulsados por procesos de alta velocidad, de bajo coste, innovadores y de valor añadido. La industria de los no tejidos ha creado un ecosistema basado en la automatización, lo que reduce la dependencia de la mano de obra de bajo coste, por lo que la industria no ha tenido que establecer instalaciones de fabricación en regiones de bajo coste laboral en el mundo. Las telas no tejidas suelen fabricarse y transformarse allí donde se venden, lo que minimiza los costes de envío.
La industria ha adaptado tecnologías de las industrias de la pulpa y el papel, y de la extrusión, por ejemplo, para crear los productos deseados a un coste razonable. La conversión automatizada ha sido una parte importante de la cadena de suministro de los no tejidos durante muchos años, y hoy en día, la industria puede producir más de 1.000 pañales por minuto.
Los segmentos actuales de la industria del no tejido incluyen a los proveedores de materias primas, a los productores de rollos, a los convertidores/fabricantes de los productos de uso final, a una industria de maquinaria que apoya a las tres categorías anteriores, a los proveedores de materiales auxiliares, a los bobinadores, a los cortadores y a los fabricantes de equipos de embalaje, entre otros segmentos. Esta lista no ofrece una imagen tan clara como podría imaginarse, ya que el panorama se ve enturbiado por los diferentes grados de integración vertical y horizontal dentro de la industria. A nivel mundial, el panorama se complica aún más por el mercado local y los matices económicos.